Dinámicas para sobrevivir
Saturday, March 17, 2007
Monday, March 12, 2007
Jugar a las casitas
Ayer fui con mi madre al teatro a ver “Nora” una adaptación de la obra “Casa de muñecas” de Henrik Ibsen en la sala Muntaner. El argumento me hizo recordar otros dos personajes femeninos en apuros: Mari Antonieta y la almodovariana Raimunda.

Ante la presión social, la ausencia de referentes femeninos fuertes y frases como: “como se nota que eres mujer”, la mujer no ha tenido otra salida que jugar a las casitas y utilizar como armas la belleza y el encanto.
Nora, Mari Antonieta y Raimunda se vieron invadidas por la sociedad y sufrieron la ausencia física y moral de sus madres.
Y se vieron abocadas a ser alegres pero no felices, como buenos ornamentos. No son mujeres perfectas ni inocentes pero cada una, en su época, asisten a las mismas dinámicas sociales. Y por falta de amor se sienten heridas e invadidas. Porque lo único que anhelan es ser queridas y respetadas tal y como son.
De las tres me quedo con Raimunda por cercanía espacio-temporal y porque es la que mejor se reconcilia consigo misma y consigue su independencia sin renunciar al amor de su madre e hija. Las cuales reconocen sus errores y valoran los esfuerzos de Raimunda.
Claro que sin Mari Antonieta y Nora no hubiera existido esta cadena de mujeres, reales o ficticias, que con sus errores y aciertos consiguieron nuestra libertad, tanto para las mujeres como para los hombres ¿o es que ellos no están sometidos a la misma presión social? Pero…
¿Cuántas Noras y Mari Antonietas actuales buscan un marido que les pague la hipoteca?
Labels: Pop life
Sunday, March 11, 2007
11-M
Que poca vergüenza reunir a la gente en una manifestación en contra del gobierno como si hace 3 años no hubiera pasado nada.
Quítate la venda y veras que existen muertos de segunda y que sigue habiendo lucha de clases. Esta es la España de poca hermandad y mucho obrero que se cree marques. O como dice mi padre la España de la omertá.
Thursday, March 08, 2007
Friday, March 02, 2007
Brazilian girls
El lunes pasado actuaron, ante un público que le costaba bailar, Brazilian Girls en Barcelona. Creo que muchos hubieran agradecido unas butacas.
Y no les culpo, ya que a las 21.30 de un lunes pocas ganas de fiesta se tienen. A pesar de todo esto las buenas artes de los músicos y su extraordinaria cantante nos hicieron pasar dos horas electrizantes.